Bart Simpson Jazzero?

May 29th, 2007

Interpretado por victux en jazz, simpsons | 6 Improvisaciones »

Hace unos días vi el segundo capitulo de la última temporada de los Simpson (temp. 18!) “Jazzy and the Pussycats”, en dónde bart resulta ser un batería de rock, pero gracias a las influencias de Lisa descubre el maravilloso mundo del Jazz y para la envidia de Lisa resulta ser más apreciado como jazzista que ella, que es fanática del jazz.

Ya hacía falta un capitulo como este en las recientes temporadas de los Simpson…

Aca les dejo un pedacito del capitulo en el que tocan un tema del saxofonista Paul Desmond y que fue convertido por el Dave Bruveck Quartet (del que Desmond también era parte) en uno de los temas más conocidos y populares del Jazz moderno. El tema es Take Five.

Bajenle al Volumen!

May 29th, 2007

En las últimas semanas he estado con el tiempo bastante apretado debido a las diversas presentaciones que estamos teniendo con el trio durante las noches.

Esto ha implicado desvelos, extremo cansancio y cierto nivel de estres pues no solo me dedico a la música sino que también trabajo cómo desarrollador web aproximadamente 6 horas diarias, además del tiempo (que ahora es poco) que dedico a estudiar y prácticar en el piano. Todas estas presentaciones que estoy teniendo pareciera que me están consumiendo el tiempo y las energías, y para un observador externo pareciera ser que son una carga más a todo lo que diariamente tengo que hacer, principalmente en el trabajo que me exige cierto nivel de concentración y desgaste mental. Pero no es así.

Todos los días estoy ansioso esperando a que llegue la hora de la noche para poder ir a tocar esa música que corre en mis venas y busca la manera de encontrar el espacio exterior. Definitivamente no hay nada tan placentero y que provoque tanto éxtasis como estar sentado frente al piano y dejar fluir esas “blue notes” y esas frases que expresan lo que me pasa por la mente, además de poder rendir tributo noche a noche a esos grandes maestros que dejaron su herencia en cientos de temas estándares de los cuales me deleito interpretando y sacando una versión propia de cada uno.

Luego de decir esto, comprenderán que es frustrante que cuando estamos tocando llegue alguien y nos diga “Podrían bajarle un poco el volumen, es que algunos clientes están molestos porque no pueden hablar de negocios…”! A pesar que procuramos tocar a un volumen moderado y agradable, aún hay gente que se molesta si la música suena mucho, pues no les interesa en lo absoluto lo que pasa al rededor pues simplemente les interesan sus asuntos…

Pero bueno, que más puedo decir al respecto si es obvio que algunas ocasiones en algunos restaurantes no somos más que “accesorios de lujo”, pero a pesar de eso todo vale la pena pues siempre hay más de alguien que se para frente a nosotros y se queda escuchando lo que tocamos y que aún sabiendo que romperán con el frío silencio del lugar dejan escapar, efusivos, algún aplauso para lo que acaban de oír.

Jazz entre semana

May 21st, 2007

En las últimas semanas nuestras actividades con el trío se han intensificado.  Gracias a Dios nos está saliendo trabajo y ahora tenemos presentaciones todas las semanas de Martes a Viernes en distintos lugares de la ciudad de Guatemala.

Luego de apenas una semana de actividades puedo decir que no hay nada más gratificante que trabajar en lo que a uno le gusta, sobre todo cuando eso se convierte también en la mayor fuente de ingresos económicos, aunque eso no es lo principal.   Todos los días tengo siempre la inquietud por que llegue rápido la noche, pues es cuando sacio mi hambre por comer jazz, ese jazz que junto con el resto del trio cocinamos y que nos alimentamos de él y de la respuesta de las personas que nos escuchan.

Por algún lugar escuche el dicho que no hay nada como escuchar jazz, pero yo le agrego que no hay nada aún mejor que crear jazz…  Que buenas descargas de ideas están surgiendo de estos toques.   Lo que si me esta siendo un poco desgastante es el tiempo que dedico a las otras tareas que suelo realizar (como mi trabajo como programador, por ejemplo), pero este es un buen paso para direccionar mi camino hacia dónde quiero ir y hacia lo que quiero hacer.  Mi meta para fin de año es dedicarme por completo a la música, meta que sé que no es fácil, sobre todo la decisión de dejar todo lo demás pero estoy dispuesto a correr el riesgo.

Por si quieren ir a escucharnos, estos son los lugares en los que estamos presentándonos todas las semanas:

Martes: Café Bar Claroscuro, 2da. Av. 13-40 zona 10

Miércoles: Restaurante Casa Panza, 13 Calle 4-44 zona 10, Centro Comercial La Llave

Jueves y Viernes: Restaurante Portal del Ángel, Carretera al Salvador

Todas las presentaciones inician a las 8p.m.

El punto de cohesión

May 14th, 2007

Hace aproximadamente un par de semanas salió publicado un reportaje en el diario El Periodico escrito por Jorge Sierra en dónde habla y hace una entrevista a un músico y también buen amigo a quién tengo bastante respeto y admiración.

Se trata de Alejandro Alvarez, con quién tengo la suerte de ser compañero de equipo en el Imox Jazz Trio. A Alejandro lo conocí hace exactamente dos años, luego de haber pasado varios meses tratando de encontrar un bajista que se adaptara al estilo de Jazz que estábamos tocando (mainstream principalmente) y que por recomendación de Juan Carlos (el batería) llegó un día a un ensayo para que lo conociera. La verdad me impresionó la forma de tocar y la forma tan creativa y melodiosa de sus solos, sobre todo al ver su corta edad (en esa época él tenía 19 años mientras que yo tenía 23).

Alejandro es un músico completo: tiene un oído excepcional, capaz de percibir en que tono suena un armónico en el redoblante de la batería o en qué tono está cualquier tema aunque no lo haya escuchado nunca en su vida; posee una lectura rítmica y melódica mejor a muchos músicos que conozco y que poseen mayor experiencia que él, pudiendo reproducir en su mente y con su voz la melodía que lee en la partitura casi al instante; es un excelente instrumentista, principalmente en su instrumento que es el bajo y ahora también en el contrabajo, instrumento el cual le tomó apenas unos tres meses aprender y que luego de este tiempo inclusive fue invitado para formar parte como músico suplente en la Orquesta Sinfónica Nacional; pero sobre todo es un improvisador nato, dando siempre un toque melódico y coherente a sus improvisaciones en el bajo.

Aparte de todas estas cualidades musicales que he mencionado es un gran amigo con el cual me siento afortunado de poder trabajar. Buena parte del progreso que hemos tenido en el trío se debe a que él aporta mucho al mismo siendo el punto de cohesión entre los tres haciendo que las cosas funcionen bien, pues su gran capacidad nos exige (y a veces también nos regaña) estar siempre a punto, haciendo las figuras rítmicas correctas o dando esa base sólida pero a la vez volátil que el bajo de jazz debe llevar.

Incluyo aquí la entrevista que Jorge Sierra hiciere a este gran músico y que salió publicada el 30 de Abril de este año en el matutino ya mencionado.

El bajo en el corazón

La reciente edición del Festival de Jazz del IGA nos reveló a un joven bajista
guatemalteco.

Es jovencísimo pero con una postura madura hacia la música. A sus 21 años, Alejandro Álvarez ha vivido ya un periplo artístico intenso. Se ha desplazado desde el jazz, con German Giordano y John Beasley, hasta la música clásica con la Orquesta Sinfónica Nacional, sin obviar proyectos de rock, funk y latino.

Sus estudios los realizó en la Academia de Música Contemporánea Poliritmos, y participó en los talleres ofrecidos por Jeff Berlin (Van Halen/ Mike Stern) y John Beasley (Miles Davis/ Steely Dan), pero eso ha sido poco si se compara con el tiempo y la dedicación que le ha puesto al estudio del contrabajo, instrumento por el que guarda una gran pasión, al menos así se lo vieron en su reciente participación en el Festival Internacional de Jazz, del IGA, como integrante del trío Imox.

He aquí una de las revelaciones nacionales que deja ese festival.

A tu edad es más común decantarse por el rock que por el jazz. Tú has escogido este último. ¿Por qué?
– La primera vez que escuché jazz me impresionó. Veía que los músicos tenían tal libertad al expresarse en su instrumento y una manera increíble de complementarse los unos con los otros que me sorprendió. También observé que, a pesar de esa libertad, mantenían un grado de sobriedad, de atención hacia lo que hace el otro, al juego de armonías citadas, a la extrema utilización del oído para saber qué fills hacer y cómo construirlos en el momento, frases de acordes a las armonías, y saber al final cómo salir airoso de las mismas.

¿Fue entonces esa interacción?
– Es que todo eso me ha fascinado del jazz. Claro, por mi oficio he explorado diversos géneros, desde el rock pesado hasta las baladas románticas , pero el jazz, ¡uff!

¿Sobre todo la libertad?
– Sí, porque tengo la oportunidad de expresar lo que siento en el instante. Aunque el jazz tiene su estructura, hay que respetarla para saber qué camino seguir.

¿Te atrae una línea de jazz más que otra?
– Me gusta bastante el fusion. He trabajado bastante su repertorio pero igual me resulta increíble tocar cool, bebop, smooth y esa fusión con flamenco.

Citemos influencias
– John Patitucci, Jimmy Haslip, Scott La Faro, Anthony Jackson, Christian McBride, Marcus Miller, Victor Wooten, Michael Manring, Alain Caron, Nathan East, Ric Fierabracci y Rolando Gudiel y otros más. Todos ellos, de una forma u otra, me han influido tanto en concepción de trabajo como en técnica.

Dos bajistas son infaltables en el jazz, Jaco Pastorious y Eddie Gómez. ¿Los has escuchado?
– A Pastorious lo he oído muy poco. Me parece increíble, de hecho he sacado un par de composiciones suyas. Era un virtuoso y estaba loco. Sobre Gómez recuerdo haberlo visto en un video y escuchado en algunos discos, pero no lo he estudiado detenidamente.

Para muchos el bajo es una especie del poder detrás del trono. A ti, ¿qué poder te ofrece?
– Hacer que la música cobre vida. El bajo es como el corazón, lleva ritmo y a la vez define la armonía. Detrás de su poder hay una responsabilidad. Uno como bajista tiene que tener los pies sobre la tierra y ser moderado cuando toca y acompaña. Además, hay que tratar de ser lo más sólido posible para dar sensación de estabilidad.

¿Eres de los que les gusta sentir que la batería es una compañera de aventura?
– Sí. Ambos compartimos la función de definir el ritmo sólido, estable en cualquier canción.

¿Hay proyectos en breve?
– Ahora estoy escribiendo piezas. Pretendo grabar un disco dentro de poco, y quiero ir a estudiar al extranjero Bachelor in jazz performance para contrabajo. Ya me preparo para eso.

Lo que vino luego del FICCUA

May 12th, 2007

Dos semanas después de haber regresado de Nicaragua para el festival FICCUA, hasta hoy he podido escribir nuevamente en el blog, debido a la gran cantidad de tareas pendientes que tenía que reponer debido a mi ausencia durante esos cinco dias de mis labores cotidianas.

No quería quedarme sin escribir nada acerca de dicho festival pues la experiencia fue única y por demás enriquecedora. No puedo dejar de mencionar que el festival en cuanto a organización y logística fue un completo desastre, más sin embargo no puedo tampoco decir que fue un fracaso debido a que fue una buena oportunidad para conocer un poco más de la cultura de otros países, que aunque se encuentran relativamente distantes, compartimos un mismo idioma y por consiguiente una cultura diversa pero a la vez muy parecida y que al fin y al cabo uno de los principales objetivos del festival es precisamente el intercambio cultural entre los países Centroamericanos y del Caribe.

Según lo que estaba organizado íbamos a tener por lo menos dos o tres presentaciones en el festival, pero debido a los problemas que ya mencioné únicamente tuvimos una sola presentación con el Imox Jazz Trio que aunque fue corta, valió la pena haber viajado las 35 horas en total que hicimos de la Ciudad de Guatemala a Managua y viceversa, pues el calor y la aceptación que tuvimos entre los hermanos centroamericanos fue grandiosa.

Este viaje a Managua significó mucho para mi pues me dio la oportunidad de conocer un poco más de nuestra Centro América y lo mejor de todo haber hecho nuevos amigos y haber podido compartir un poco de nuestra cultura como guatemalteco fuera de nuestro país. Algo que me queda de reflexión después de todo esto, es el cuestionar me del porqué aún existen fronteras entre nuestros países.

Ahora solo queda prepararme para el siguiente viaje que será hacia Costa Rica para participar en un Festival de Jazz y aprovechar también a saludar a los buenos amigos ticos que hicimos durante el pasado viaje a Managua.

Acá comparto algunas fotografías del viaje.


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