En las últimas semanas he estado con el tiempo bastante apretado debido a las diversas presentaciones que estamos teniendo con el trio durante las noches.
Esto ha implicado desvelos, extremo cansancio y cierto nivel de estres pues no solo me dedico a la música sino que también trabajo cómo desarrollador web aproximadamente 6 horas diarias, además del tiempo (que ahora es poco) que dedico a estudiar y prácticar en el piano. Todas estas presentaciones que estoy teniendo pareciera que me están consumiendo el tiempo y las energías, y para un observador externo pareciera ser que son una carga más a todo lo que diariamente tengo que hacer, principalmente en el trabajo que me exige cierto nivel de concentración y desgaste mental. Pero no es así.
Todos los días estoy ansioso esperando a que llegue la hora de la noche para poder ir a tocar esa música que corre en mis venas y busca la manera de encontrar el espacio exterior. Definitivamente no hay nada tan placentero y que provoque tanto éxtasis como estar sentado frente al piano y dejar fluir esas “blue notes” y esas frases que expresan lo que me pasa por la mente, además de poder rendir tributo noche a noche a esos grandes maestros que dejaron su herencia en cientos de temas estándares de los cuales me deleito interpretando y sacando una versión propia de cada uno.
Luego de decir esto, comprenderán que es frustrante que cuando estamos tocando llegue alguien y nos diga “Podrían bajarle un poco el volumen, es que algunos clientes están molestos porque no pueden hablar de negocios…”! A pesar que procuramos tocar a un volumen moderado y agradable, aún hay gente que se molesta si la música suena mucho, pues no les interesa en lo absoluto lo que pasa al rededor pues simplemente les interesan sus asuntos…
Pero bueno, que más puedo decir al respecto si es obvio que algunas ocasiones en algunos restaurantes no somos más que “accesorios de lujo”, pero a pesar de eso todo vale la pena pues siempre hay más de alguien que se para frente a nosotros y se queda escuchando lo que tocamos y que aún sabiendo que romperán con el frío silencio del lugar dejan escapar, efusivos, algún aplauso para lo que acaban de oír.
1 Response to Bajenle al Volumen!
Victux Mind » Blog Archive » La lección detrás del triunfo de Carlos Peña
September 28th, 2007 at 4:32 pm
[...] noche a noche en centros comerciales, restaurantes o bares, y que muchas veces no son sino un accesorio de lujo del cual pocas personas se percatan y [...]