El jazz que me hace sonreir
September 29th, 2008
En el post anterior escribí acerca de días en los que la músicalidad pareciera apartarse de mi cabeza y en que se hace difícil poder expresar algo por medio de lo que toco en el piano. Contrario a esos días, hay otros en que la conexión se realiza sin mucha dificultad, entre lo que llamo yo el "triángulo perfecto" y que es la conexión entre el corazon, mente e instrumento.
Ayer por la noche en varias ocasiones el swing fluyo de tal forma en que no pude evitar que en mi rostro se dibujara una gran sonrisa, lo cual me recuerda a esas ocasiones en que ese mismo swing ha provocado que a Olvido se le dibuje una sonrisa en las caderas; y es que el jazz tiene esa energía vitalizante de la cual me he vuelto adicto y que busco con ansias cada vez que tengo oportunidad de sentarme frente al piano.
Que gran satisfacción me da poder decir ahora, a diferencia del post anterior, que hay momentos en que sí se realiza una buena conexión, y no solamente a nivel personal, sino que también con los demás músicos a tal grado que no son varias mentes las que estan haciendo música, sino que hay una fusión entre cada instrumento que pareciera que todo surge de una sola mente, corazón y alma.
Así que vengo con mucho ánimo a empezar esta semana que será de muchos ensayos, grabaciones y principalmente de mucha creación musical.

