Walkin’

15 May
2010

Justo cuando se termina de tocar un tema de jazz, luego de las repeticiones y todas sus partes, es hora de improvisar.  En ese instante no hay nada escrito.   Se está justo en el portal para ingresar en un camino en el que no se puede ver que es lo que sucederá después o hacia dónde se va a dirigir.  Por lo general, ese camino pareciera que tiene ya una trayectoria trazada que es conocida o familiar, pero hay momentos en que se toman giros totalmente inesperados y que nadie, ni siquiera el mismo improvisador esperara a que aparezcan.

Así es lo mismo con la vida, o al menos en mi vida desde que decidí dedicarme  a la música.  En menos de 12 meses han pasado muchas cosas que no me esperaba, la experiencia de enseñar, conocer nuevos músicos, tener la oportunidad de tocar con músicos ya  consagrados,  descubrir que existe una “química” musical, el apartarme del jazz para luego regresar con mucha más energía, el plasmar ideas en nuevas composiciones, …; en sí tantas cosas en las que solamente encuentro una relación con el caos que surge de una improvisación jazzistica en la que se busca romper el molde, crear en el instante sin planificar, hacer cosas grandes, decir algo con lo que se hace y decirlo tan fuerte que todos los demás simplemente se queden en silencio para escuchar que es eso que tienes que decir.   El Jazz se traduce en eso, en improvisación, en crear en el instante, pues lo que se toca con el instrumento es únicamente un reflejo del camino que se ha recorrido en esta vida.

1 Response to Walkin’

Avatar

Alejandro

May 15th, 2010 at 2:33 pm

Bonito!!!
Como diria Parker va vos!!! me llego mucho esto.
Ciertamente cuando uno improvisa hay veces que salen cosas que uno no se espera, que las tenes guardadas en el subconciente de alguna vez que lo escuchaste o lo anduviste tarareando.
Es increible como la improvisacion te remonta tambien a experiencias que has tenido, buenas o malas.
SIII HOOOMSH! jajaja

Comment Form

top