«« Entradas anteriores

Sushi

June 25th, 2008

Por primera vez en mi vida poseo ahora una portatil, gracias al intercambio de servicios profesionales que hicimos con Jordi la última vez que estuvo por aquí, y gracias también a mi amigo Chaly ahora tengo ya un router wireless en mi casa, lo cual me permite estar aquí acostado en mi cama mientras escribo en mi blog y miro algunos videos de jazz en youtube antes de dormir.

Yendo de videos tras videos dentro de las recomendaciones que pone Youtube, me encontré con este video de las últimas presentaciones del gran Oscar Peterson en el que a pesar de su avanzada edad aún me impresiona con esos solos vertiginosos y ese estílo tan único de Peterson de tocar el piano.

Sushi se llama el tema que tocan en este video.  Este tema lo escuche por primera vez hace un par de años en un disco de la gira de Oscar Peterson por Japón y desde que lo oí  me gustó mucho el tema, inclusive tengo ganas de tocarlo con el trío pero aún no he encontrado las partituras ni me he tomado el tiempo para transcribir el tema, pero hoy que lo he vuelto a escuchar en este video me he entusiasmado mucho, inclusive estoy pensando en que la primera cosa que haré mañana será sentarme a transcribirlo.

Bueno, para mientras lo hago dejo por aquí este video del Oscar Peterson Trio en Montreal en el 2004.

Retomando el camino

June 24th, 2008

Estos días he estado algo ocupado con otras cosas que poco o nada tienen que ver con la música.  En realidad casi no he tenido tiempo para practicar y seguir con mi rutina de estudios de jazz que estaba llevando, aunque a pesar de eso si he tenido al rededor de tres a cuatro presentaciones a la semana.

Y es que a veces el ser músico implica hacer también otras cosas, pues algunas veces también le toca a uno hacerla de sonidista, publicista, diseñador, relacionista público, arreglista, productor y hasta cargador de bocinas e instrumentos. Todo esto es en ralidad trabajo para varias personas, pero por el momento no cuento con el presupuesto para poner a varias personas a hacer todo esto por lo que tengo que hacerlo yo mismo. A pesar de que todo está relacionado con la música, estas actividades suelen ser bastante absorbentes y consumen tanto tiempo que no me permiten llevar con la rutina de estudios que estaba llevando anteriormente.

Justo anoche me dí cuenta de cuánto me hace falta estar nuevamente sentado frente al piano por lo menos 7 horas al día, y todo fué al ver escuchar una grabación de Michel Petrucciani, ese pianista franco-italiano que cada vez que lo escucho me deleita escuchar la forma en que imprime en sus frases ese swing tan cadencioso y que tanto me gusta del jazz. El escuchar a Petrucciani me hizo darme cuenta que me hace falta estar mas sentado al piano, así que hoy seguramente me desvelaré terminando todas las tareas que tengo pendientes para mañana poder estar nuevamente frente al piano sin límite de tiempo y sin otras preocupaciones que me distraigan de hacer lo que más me gustan.

Probando el Jazz electrónico

May 18th, 2008

Desde la semana pasada he estado escuchando bastante nu-jazz y acid jazz (bueno, más de lo que usualmente escucho) debido a que me invitaron a participar en un proyecto de jazz electrónico para tocar semanalmente en un restaurante de aquí de la ciudad de Guatemala.  Ayer fue la segunda presentación que tuvimos y aunque todavía estamos adaptándonos al formato creo que cada vez estamos encontrando más de la fórmula para esto y estamos tocando con más comodidad.

No se si en realidad se le puede llamar a esto jazz electrónico, pues en realidad estamos tocando con instrumentos semi-acústicos (lo digo por el piano eléctrico) sobre loops que varían desde hip-hop hasta downtempo y mezclas de swing y bossa nova, con sonidos ciertamente electrónicos.  El grupo es un trío formado por contrabajo que es tocado por mi amigo Alejandro; Rossmary toca el saxofón alto; y yo toco el piano eléctrico.

El reto es para la próxima semana tener armados nuestros propios loops, pues los que estamos utilizando son loops que fueron hechos por alguien más y ahora espero poder trabajar esta semana en loops propios que se ajusten a los arreglos que estamos haciendo a temas estándares pero con una adaptación a estos ritmos.

Aunque es mi primera vez participando en un grupo así la verdad me estoy divirtiendo y me gusta mucho porque estoy encontrando una nueva forma de hacer sonar el swing  sobre una base rítmica que tiene un sonido bastante moderno y actual.   Lo que me toca ahora es hacerme de otro teclado pues el que tengo no se presta mucho para este tipo de formato pues tiene un banco de sonidos bastante limitado (es un korg sp-300) que para tocar jazz tradicional me ha funcionado bien, pero ahora siento que se queda corto con respecto a sonidos y efectos.

Todo esto me inspira a escuchar de nuevo  el disco future 2 future de Herbie Hancock…

Improvisar con responsabilidad

May 5th, 2008

La improvisación en el jazz es uno de los factores que le da ese sabor exquisito a esta forma de arte. Como ya he escrito en otras ocasiones, la improvisación jazzistica no se trata de simplemente tocar cosas al azar y sin sentido, sino requiere de ciertas habilidades, pues al improvisar uno se convierte en compositor al inventar melodías “al vuelo”; interprete, al tocar esa composición instantanea; y también uno se vuelve oyente al escuchar y seguir las improvisaciones de otros miembros de la banda cuando están haciendo sus solos.

Una de las cosas que me gusta mas del jazz es la improvisación. No me considero un gran improvisador, pero de un tiempo acá he vivido momentos bastante fuertes mientras estoy improvisando sobre algún tema. Me gusta mucho poder expresarme de esa forma, y me gusta mucho también cuando los solos que hago son melódicos y yo mismo los puedo entender, pues no hay nada mejor que esos momentos en los que primero suena en mi cabeza lo que quiero tocar y luego automáticamente, en milésimas de segundos, mis dedos lo interpretan y finalmente mis oídos escuchan salir del instrumento precisamente lo que un instante antes había sonado en mi cabeza. Es entonces cuando siento una conexión entre mi mente y la música que estoy creando, como si el piano fuera una parte más de mi cuerpo por la que puedo decir, sin usar palabras, lo que en ese momento siento y estoy viviendo.

Actualmente estoy dedicando gran parte de mi tiempo en entrenar mi cuerpo y mi mente para poder lograr siempre esa conexión, pues no siempre lo logro y no hay nada peor que esos momentos en los que no se encuentra conexión entre una cosa y la otra, en que la mente se bloquea y lo único que suenan son notas dispersas, que aunque tal vez rítmica y armónicamente están bien, no logran transmitir el sentimiento que quiero expresar. Lo peor es cuando termino de tocar, pues es como tener sexo con la mujer mas hermosa del mundo, pero al final de cuentas nunca llegar al climax.

Afortunadamente cada vez son mas esos momentos en que logro esa conexión y que al final del solo simplemente me queda un suspiro para sentir la última descarga de adrenalina luego de ese momento de éxtasis y placer. A pesar de eso aún hay momentos en que la mente decide no cooperar y pareciera que los dedos (los cuales no tienen sentimientos ni mente) deciden tocar ellos solos, aunque sea de forma fría y sin sentido. Es entonces cuando decido mejor callar y esperar a que ese momento de lucidez llegue, en vez de estar lanzando notas al aire como si fueran cuchillas que cortan y hieren los oídos de quienes lo escuchan. Eso es a lo que llamo improvisar con responsabilidad.

Tocar lo que quiero o lo que la gente quiere?

April 28th, 2008

Este, creo, es uno de los dilemas de los músicos actuales.  Desde que me inicié en esto del jazz me he topado con lo mismo: a los músicos por lo general les gusta tocar cierto tipo de música, pero esto solo lo tocan cuando están ensayando en su casa o cuando no tienen público o el público son otros músicos que han llegado a escucharles.

Y es que la gente promedio por lo general quiere escuchar melodías conocidas, cosas que le recuerden momentos de su vida o simplemente música que les sea atrayente ya sea por el ritmo o por las letras, que no necesariamente son ritmos, letras y melodías con un alto nivel artístico.   Esto es un dilema entre muchos músicos que conozco, pues me he topado en situaciones en las que cuando estamos tocando en algún hotel o restaurante, cuando no hay gente (me ha tocado varias veces tocar sin público) todos tocan lo que les gusta, esos temas “obscuros” del mundo del jazz, temas de grandes como Horace Silver, Lee Morgan, Bill Evans, Dizzy Gillespie, Miles Davis, Coltrane, Parker, etc., pero cuando sí hay público que esta escuchando al grupo, en vez de tocar esos temas que tanto les gustan, empiezan a tocar “lo que a la gente le gusta” empezando a desfilar por el repertorio temas “pop” que no son precisamente el motivo por lo que muchos decidieron hacerse músicos.

Muchos me han criticado por pensar de esta forma, pero no encuentro ninguna lógica en tratar de tocar lo que a la gente le “gusta”.  Para empezar mucha gente no tiene idea en la actualidad que es lo que realmente le gusta, y por otro lado ¿cómo pretendemos (como músicos y artistas) hacer que la gente empiece a valorar eso que a nosotros nos gusta tanto hacer si cada vez que hay oportunidad de mostrar lo que nos apasiona simplemente lo escondemos y en vez de eso sacamos el producto “barato” que, aunque no nos gusta, lo exhibimos para evitar el riesgo de no ser aceptados o de que nos digan la famosa frase “podrían tocar algo más alegre”!!?

No estoy de acuerdo con esta forma de pensar, y es que al fin y al cabo no decidí dejar todo lo que estaba haciendo anteriormente, mi estabilidad laboral y económica,  el futuro planificado y esquematizado que tenía, y muchas cosas más por tocar lo que a la gente mas le gusta! Diablos, creo que ya me enojé!…

Tengo y seguramente tendré problemas por ser tan necio, y espero no cambiar de opinión.  En estos cinco meses que llevo dedicándome de lleno a la música he pasado momentos apretados en cuánto a la plata y he dejado pasar algunas oportunidades para tocar pues no es para tocar lo que a mi me gusta, pero no me arrepiento de nada.  He hecho un gran sacrificio para poder hacer lo que  ME gusta, y por el momento mantengo mi postura y mi posición de tocar jazz hasta morir, pues mi gran sueño es llegar a ser un gran jazzista y dejar tras de mí una huella que puedan seguir otros, y eso definitivamente no lo lograré tocando lo que la gente pide.

Una frase que me conmovió hace un tiempo y que leí en el blog de Fósforo Sequera es esta de Miles Davis:

Antes que nada toco para mi, si alguien viene a escucharme mejor  - Miles Davis

qle363.jpg

«« Entradas anteriores