El clima ya cambió. El invierno, aunque fue corto y con pocas lluvias parece haber terminado, pues en los últimos días de septiembre se da esa transición de invierno a verano (acá en Guatemala únicamente se marcan esas dos estaciones) y se hace sentir desde la intensidad con la que pega el sol hasta con la humedad en el ambiente.
Este época me hace recordar cuando salía de vacaciones del colegio y también hace sentir que ya se acerca el fin de año. Así que si aún hay propósitos que nos hicimos a principios de este año y que aún no los hemos cumplido hay que ponernos las pilas para realizarlos pues ya nos quedan pocos meses.
Conforme pasa el tiempo, los gustos van cambiando y también se va adquiriendo la perspicacia para poder ver y escuchar más allá de la primera impresión. Así ha sucedido con mi gusto respecto al jazz. Al inicio, fue el latin jazz el que me desperto ese deseo de escuchar más y más jazz, y no solo de escucharlo sino también de tocarlo.
Pero desde ese punto (que fue hace ya unos seis o siete años) fuí descubriendo otras caras y otras facetas del jazz que no conocía y que fueron en su momento mis estílos favoritos de jazz. Desde el new orleans tradicional hasta el free jazz y el avant garde, he aprendido a escuchar cada uno de esos estílos, aunque debo confesar que algunos al principio me fueron difíciles de digerir, como por ejemplo el bebop y posteriormente el free jazz.
En este momento puedo decir que casi todos los estílos de jazz me gustan (no digo todos, pues hay un par que no son del todo de mi agrado, como el smooth y el pop jazz), pero en estos últimos años he adquirido un gusto particular por el Hard Bop.
No sé si és por las frases tan melódicas, o por la admiración de que en cambios armónicos tan complicados se puedan encajar melodías tan bellas, o tal vez porque como músico ha sido un reto el poder interpretar este estílo de una buena forma, pues aunque no se requiere virtuosidad y velocidad para hacerlo, si se requiere de cierto gusto y de intensidad a la hora de tocarlo.
Puedo enumerar muchas razones, pero en realidad se quedarían cortas con respecto a lo que quiero expresar. Pero hoy, vagando un poco por el youtube me encontré este video de los Jazz Messengers el cual me inspiró a hacer este post y poder ponerlo como excusa para explicar un poco porqué me gusta tanto el hardbop.
Cuando me siento al piano a veces pienso que tocar es como jugar a ser dios. No en una forma arrogante ni mucho menos soberbia, sino que me gusta la analogía, pues al tocar se está creando algo que antes no existía, una melodía que rompe con el silencio y que penetra en el pensamiento de quién lo escucha , aunque sea yo mismo.
Yo tengo fe de que como seres humanos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, y como tales, hemos heredado también esa facultad de creación. Esa capacidad la manifestamos cada quién a su manera, y en mi caso se manifiesta en la creación musical. A veces me sorprendo al escuchar la música que sale de mis dedos al momento de tocar, pues surge de una forma inconsciente, es simplemente sentarme en el piano y ponerme a tocar en modo “automático” siendo para la parte consciente de mi cerebro a veces hasta admirable que de mis manos surjan melodías que no me esperaba.
De allí, es que pienso en ese don que Dios me ha regalado, pues la música es para mí ese poder (quizás mínimo) que he heredado del creador.
Esto me hace valorar más esa habilidad, la cual me veo en la responsabilidad de afinar cada vez más para poder hacer uso de ella de la mejor forma posible.
Como ha estado pasando, otra vez el ciclo se cierra y otra vez todas las desavenencias o desilusiones de una temporada se concentran y recaen en el día de hoy. Desilusiones sobre cosas que no han resultado como se esperaban o en las que yo no me he desempeñado como quisiera. Como sea, todas esas gotitas de agua se han unido y hoy caen como un gran monzón. En realidad en la “big picture” – como diría un gringo – todo ha estado saliendo de maravilla, por lo que sería un malagradecido si permito que este sentimiento siga por más tiempo, pero también hay que dedicarle un justo tiempo de luto a todas esas ideas y energias que murieron en la batalla y no lograron cumplir su misión.
De forma extraña, toda esa “tristeza” me ha hecho sentir algo nostalgico, y he tenido que buscar en varios videos y discos música de alguien a quién tenía en mi lista de personas que hubiera querido conocer, pero de repente el destino dispuso arrebatarlo de este mundo y ahora solo me conformo (aunque no con desprecio) con escuchar su música e imaginarme como hubiera sido ese momento en el que mis oidos captaran directamente las vibraciones de las cuerdas del piano que era ejecutado por el gran maestro Oscar Peterson.
Aún no encuentro la relación de una cosa con la otra, pero bueno, a pesar de ello simplemente sé que lo que quiero es escuchar ese piano y esos solos virtuosos del gran Oscar. Así, que por hoy dare a mi cerebro esa droga que me pide. Hoy es la música de Oscar Peterson la que libera las endorfinas que hacer que mi cerebro se sienta mejor, y no soy quién para discutir con él. Así que simplemente le daré lo que quiere. Que viva el gran Oscar!!
Para quiénes no lo conocen, last.fm es un sitio en dónde se pude escuchar música de todo tipo, solo es de buscar el artista o el estílo que uno prefiere y la radio reproduce solamente canciones que estan dentro del mismo estílo de la búsqueda. Además de eso está la opción del “scrobbling” que no es nada más que una base de datos en dónde se almacenan las preferencias musicales de cada usuario, por lo que se puede también tener una red social con amigos o personas con gustos afines a los de uno.
Ya hace varios años que descubrí last.fm y es uno de los sitios que frecuento bastante, hasta que hace unos días apareció un amable mensaje diciendo que mi tiempo de prueba expiró y que ahora debo pagar para poder seguir utilizando la radio
Comprendo que hay que hacerse de $$ de alguna forma, pero me molesta que tenga que pagar por un servicio de ese tipo en internet. Al fin y al cabo las canciones no se pueden descargar sino simplemente es una forma de radio personalizada.
Por el momento opto por dejar de utilizar last.fm y procedo a buscar alguna otra radio similar. Por allí encontre aupeo.com que se ve que no esta mal, aunque no tiene la cantidad de música que last… pero bueno, por el momento lo haré, tal vez en un futuro acceda a pagar la cuota que estan cobrando por el servicio.
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